Saturday, November 24, 2007

Playas vecinas a Tamarindo estan limpias




Contaminación no las afecta

Aguas son aptas para nadar y están prácticamente libres de coliformes fecales

Tamarindo se organiza para combatir los focos de suciedad

Mauricio Herrera U. | mail@nacion.com

Playas Langosta y Grande, en Santa Cruz, Guanacaste, tienen aguas de excelentes condiciones para la natación y no han sido afectadas por la contaminación que sufre la vecina Tamarindo.

Estudios ordenados por hoteleros de playa Langosta y análisis periódicos del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) coinciden en que el mar allí está prácticamente libre de coliformes fecales.

Para que el agua posea condiciones excelentes para la natación no puede registrar más de 240 coliformes fecales por cada 100 mililitros de agua.

Tamarindo está ubicada exactamente entre las playas Grande y Langosta.

En un estudio solicitado por hoteleros de Langosta al Laboratorio privado Biotec, nueve puntos de muestreo registraron valores menores a los 47 coliformes fecales por cada 100 mililitros de agua. El análisis se hizo el 6 de noviembre.

Hasta setiembre, el Laboratorio de Aguas de AyA ha registrado en muestreos hechos en esa playa promedios menores a los 240 coliformes fecales.

Los cauces que descargan en el estero no han contaminado a este y tampoco hay impacto importante en la playa. Langosta es de clase A, apta totalmente para la natación, confirmó Darner Mora, director del Laboratorio de Aguas del AyA.

En playa Grande, prácticamente todas las muestran indican que del todo no hay coliformes.

Giancarlo Pucci, director general del hotel Cala Luna, en Langosta, explicó que en esa zona el desarrollo comercial no ha sido tan grande y los hoteles nuevos han instalado sus propias plantas de tratamiento de aguas.

Un análisis de AyA, que se hizo en agosto, encontró en Tamarindo 11 focos de contaminación en la playa dos en el mar.

Como consecuencia, el 14 de noviembre AyA notificó que Tamarindo perdió la credencial de Bandera Azul Ecológica, un premio que se le otorga solo a playas con excelentes condiciones de limpieza. Ese galardón lo siguen ostentando las playas Grande y Langosta.

Mientras, en Tamarindo, la comunidad se organiza para combatir la contaminación.

El presidente del Comité Pro - Mejoras de la Playa, Federico Amador, aseguró que empresarios de la comunidad financiarán el diseño de una planta de tratamiento de aguas.

A la vez, cooperan con el Ministerio de Salud para completar un estudio que determine los puntos de origen de la contaminación y ayude a corregir malas prácticas de comercios y residencias.

1 comment:

Anonymous said...

GUANACASTE FOR SALE


Guanacaste "for sale"
Semanario Universidad


Ante el vertiginoso desarrollo experimentado en los últimos años por la provincia de Guanacaste al calor del turismo, en poco tiempo allí podría imponerse el inglés como idioma principal, la posesión de las tierras estaría en manos de extranjeros -principalmente estadounidenses-, y sus tradiciones culturales pasarían al baúl de los recuerdos.

Este es el temor que expresan algunos líderes guanacastecos, frente al impacto que comenzó a ocasionar -en la otrora apacible vida de los lugareños- la oleada de turistas en vuelos directos desde Estados Unidos, Canadá y pronto desde Europa, y que el año pasado superó los 350.000 viajeros.

Atraídos por el casi permanente clima veraniego, la belleza de las playas, la hospitalidad de los pobladores y las tierras relativamente baratas, centenares de norteamericanos llegaron como visitantes y tiempo después se convirtieron en nuevos moradores, tras quedar prendados de todos estos atractivos.

Es tal el auge constructivo generado por la actividad turística en general y por el levantamiento de las viviendas de los extranjeros, que la municipalidad del cantón de Santa Cruz pasó de recaudar ¢241 millones por permisos de construcción en el 2005, a ¢692 millones el año pasado.
Acerca del impacto del turismo sobre la propiedad de la tierra, las condiciones socioeconómicas de la población y la identidad cultural de los guanacastecos, UNIVERSIDAD consultó a Ricardo Sámper, alcalde de Liberia; Ronal Vargas, presbítero en el cantón de La Cruz; y María Elena Paniagua, alcaldesa de Santa Cruz.

También opinaron Gadi Amit, vicepresidente del grupo ambientalista Asociación Confraternidad Guanacasteca; Fabiola Quesada, coordinadora del Departamento de la Zona Marítimo-Terrestre (ZMT) de la Municipalidad de Nicoya; y Lía Bonilla, ganadora el año pasado del Premio Nacional de Cultura Popular Tradicional.

Algunas de estas personas, si bien manifestaron preocupación por los fenómenos socioeconómicos y culturales que provoca el turismo, también los interpretan como una tendencia difícil de evitar.

TIERRAS "FOR SALE"

En un recorrido de tres días por Guanacaste, este Semanario pudo apreciar que es una provincia en venta o... "for sale", para usar el idioma que impera en los rótulos que por cualquier rincón aparecen a los visitantes, instalados por propietarios de terrenos, intermediarios o empresas de bienes raíces.

Celestial Realty, Better Home Real Estate, RE/MAX, y Century 21, son algunas de las firmas de bienes raíces que ofrecen propiedades en venta. Una en su página en Internet ofrece, por ejemplo, una finca de 10 hectáreas a 800 metros del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber y contiguo a la carretera que pasa junto a este, en $9.5 millones; es decir, a casi $1 millón cada hectárea (10.000 metros cuadrados): más de ¢50.000 por cada metro.

La avalancha de turistas que se inició con los vuelos directos a Liberia, desató la especulación con los terrenos y ahora el negocio de los bienes raíces deja una pingüe ganancia a los intermediarios, en especial los ubicados cerca de los 460 kilómetros costeros.

Mariela Campos, coordinadora de la Unidad Técnica de la Zona Marítima-Terrestre -con sede en Liberia-, detalló que hace diez años un metro cuadrado en el cruce Liberia-Santa Cruz valía unos ¢7.000 y ahora ronda los $150 (unos ¢78.000).

La alcaldesa de Santa Cruz, María Elena Paniagua, recordó que hace 15 años compró en playa Nosara un terreno de 2.000 metros cuadrados en ¢900.000 (¢450 cada metro); hoy, el metro es cotizado allí entre $200 y $300 (más de ¢150.000).

El vicepresidente de Confraternidad Guanacasteca, Gadi Amit, hace cuatro años adquirió un lote de 2.000 metros cuadrados -sobre los cerros que rodean playa Panamá- en $20.000. En la actualidad, mil metros cuadrados valen $60.000, y la misma extensión con vista al mar se valora en unos $200.000, aseguró.

La onda expansiva del turismo y de la construcción se ha concentrado en la parte norte aledaña al litoral guanacaste, especialmente en los territorios cercanos al proyecto turístico Golfo de Papagayo, en donde el metro cuadrado puede llegar a $5.000 (más de ¢2.500.000) reveló Mauricio Molina, asistente del Departamento de Catastro de la Municipalidad de Liberia.

Un poco más al sur de esta provincia: en playa Sámara, aún no ha llegado la construcción desaforada que se nota en la parte norte. Sin embargo, aquí también la inflación se constata, pues de un poco más de ¢2.000 que costaba el metro en el 2000, para el 2005 había que pagar por cada uno cerca de ¢31.000, precisó Fabiola Quesada, coordinadora del Departamento de ZMT de Nicoya.

En playa Sámara hay unas 70 concesiones legalmente inscritas en la ZMT y cerca de 400 solicitudes de inscripción. Aunque existen regulaciones legales para que estos terrenos no puedan ser acaparados, la legislación tiene sus portillos, sumado a que algunas personas prestan sus nombres a otros para obtener concesiones.

Quesada calcula que en la práctica la distribución de las concesiones en esta playa se da por partes iguales entre nacionales y extranjeros.

VENTA LAMENTABLE

En relación con la paulatina pérdida de sus propiedades territoriales por parte de los habitantes de Guanacaste, el presbítero Ronal Vargas, dijo estar muy decepcionado, pues "siento que los guanacastecos no apreciamos nuestra tierra y lo que nos interesa es un poquito de plata".
Por su lucha contra esta tendencia, Vargas tenía programado para el pasado 30 de enero el inicio de un juicio en su contra, por denunciar la venta al mandatario Óscar Arias de un terreno que había sido adjudicado por el Instituto de Desarrollo Agrario (ver entrevista al respecto en esta misma sección).

Para el sacerdote Vargas, "tanto los gobiernos locales, como el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), han adoptado la política de no favorecer a los dueños originarios de los terrenos, sino de darles facilidades a los extranjeros para que los posean".

Lo anterior dijo afirmarlo con conocimiento de causa, producto de sus tres años de experiencia como sacerdote en el cantón de La Cruz -fronterizo con Nicaragua-, en donde "fue decepcionante ver cómo los terrenos se iban tan fácilmente" y cómo la municipalidad no exigía los permisos de construcción.

Lamentó que nadie asesore a los dueños de las tierras a la hora de venderlas y entonces "venden por cualquier precio y rapidito esa plata -de una u otra forma- la consumen y no piensan en el futuro, en comprar otro terreno en otro lado, en tener una buena casa; muchos se dan lujos pasajeros".

Esta opinión es compartida por el alcalde de Liberia, Ricardo Sámper, quien comentó que "hay gente que ha vendido sus tierras por casi nada", dentro de una situación que está aparejada con la baja escolaridad de los lugareños.

Por otra parte, el sacerdote Vargas denunció que hay toda una maquinaria montada para favorecer a los grandes empresarios y quienes construyen sus mansiones cerca de la costa en La Cruz, al apoderarse de las principales fuentes de agua y dejar sin el líquido a los pobladores de menores recursos. Esto hace que después, al carecer de suficiente agua, deban vender "a precios irrisorios su tierra, y al final sea un territorio totalmente turístico y de extranjeros".

Frente a lo anterior, el sacerdote se quejó porque si no son cómplices, los gobiernos locales tampoco hacen nada para revertir esta situación, que también se repite en algunos sitios del cantón de Santa Cruz.

"Nos topamos con una realidad que no tiene marcha atrás: el turismo está, se ha asentado y es dueño de nuestras costas. Sin embargo, yo desearía que personas honestas comiencen a ocupar los puestos de las municipalidades y que los municipios sean espacios donde la población sienta que se defienden sus derechos; que la Defensoría de los Habitantes siga siendo aguerrida, pero que ponga más funcionarios en Guanacaste; que las comunidades tengan un espacio en las cámaras de turismo, para que no sean solo serviles de los empresarios, sino también beneficiadoras de las comunidades", exhortó.

Vargas abogó además por la participación de las distintas iglesias en conjunto con grupos organizados, para formar comités que vigilen el desarrollo turístico y puedan tomar decisiones -con el auspicio del poder político- tendientes a propiciar un turismo "en armonía no solo con la naturaleza, sino con las comunidades, para que todos nos sintamos beneficiados".



IDIOMA: INGLÉS

Debido al desarrollo en torno al turismo y a la llegada incesante de ciudadanos norteamericanos a vivir en Guanacaste, el alcalde liberiano Ricardo Sámper cree que no pasarán cinco años para que en esa provincia prevalezca el uso del idioma inglés.

El turismo como actividad principal -admitió el Alcalde-, es cierto que ha llevado cierto progreso a la región, y no se le opondría "siempre y cuando mantengamos nuestras tradiciones y costumbres".

Sámper estima que el desarrollo de Guanacaste no necesariamente tiene que darse a partir del turismo, ya que su territorio posee parques nacionales que pueden generar investigación, y las fuentes de energía geotérmica también se pueden explotar.

Por otro lado, el vicepresidente de la Asociación Confraternidad Guanacasteca -Gadi Amit- fue más tajante que Sámper, al afirmar que en las zonas costeras de la provincia en pocos años el idioma para comunicarse será el inglés y la moneda que circulará será el dólar.
Asimismo, prevé que el desarrollo que habrá será excluyente para los costarricenses "y el que no lo quiere ver así es porque tiene una venda en los ojos". Para remachar -añadió- este desarrollo es sin planificación y no sostenible en lo ambiental.

Mientras tanto, la Premio Nacional de Cultura Popular Tradicional, Lía Bonilla, desde su casa en playa El Coco puso como "un mal imparable y necesario" la venta de tierras a extranjeros, ante situaciones como la inseguridad en áreas urbanas como su comunidad. Lo poco que podemos hacer frente a esta tendencia es defender nuestra identidad cultural, acotó.

En su oficina, por su parte, la alcaldesa de Santa Cruz -María Elena Paniagua- justificó de alguna manera la pérdida de tierras de los guanacastecos, como una salida de muchas personas o familias para salir de apuros económicos o para disponer de recursos para otros fines.
Paniagua sí deploró que la población local termine por perder sus propiedades y que la provincia se convierta en tierras de extranjeros; "por supuesto que no es lo óptimo".

Ella considera que sobre todo en las zonas costeras se ha conformado un mosaico étnico entre extranjeros y nacionales, que hace más común el uso del idioma inglés y que lo hará aun más en el futuro, obligado además por la necesidad de que los empleados del sector turístico lo hablen.
Más al sur, en la Municipalidad de Nicoya, la coordinadora de la ZMT -Fabiola Quesada- percibe como aspecto positivo que los lugareños encuentren fuentes de trabajo en el sector turístico y que sus hijos al rozarse con los extranjeros aprenden inglés.

Los habitantes de Guanacaste y las autoridades de gobierno, sin duda deberán dilucidar cuanto antes hasta dónde debe dejarse sin control el desarrollo turístico en esa provincia, con el fin de no convertir a los nacionales en desarraigados.